Hacia allá vamos, con las patas sueltas y los pelos volando, se mezclan recuerdos y presente sobre las mismas huellas, las pisadas. Este año Queuqén inauguró una nueva etapa, la de abrir sus puertas a gente nueva. Y la atracción fue inmediata y mutua. Pide a gritos repeticiones muchas, más fuegos y juegos, más noches y playas.